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Cuando hablamos de robos y timos, nuestros mayores pueden considerarse un colectivo vulnerable. Sus habilidades a la hora de una no respuesta rápida ante un robo, la confianza que les generan ciertos escenarios propensos al timo, su propia independencia en casa… a veces los convierte en un blanco fácil de manipulación. Es por eso que, con este artículo, nos gustaría compartir con vosotros algunos consejos para prevenir estas amenazas con tiempo.

Lo más importante será conocer a qué se enfrentan tanto las personas implicadas como sus familiares o allegados, para así protegerlos lo máximo posible. Para ello, también recomendamos que compartas estos consejos que damos al mayor número de personas posible, para así informar y saber cómo actuar.

AMENAZAS MÁS FRECUENTES

  • Robos en domicilios con o sin violencia.
  • Hurtos en lugares públicos.
  • Estafas, timos y usos fraudulentos de las propiedades.

LAS ESTRATEGIAS MÁS UTILIZADAS

Existen un sinfín de estrategias y artimañas que son fáciles de infiltrar. Dentro de las muy variadas estrategias que se utilizan para robar o estafar a personas mayores, las más utilizadas suelen ser:

  • Personas que se hacen pasar por empleados de una empresa de servicios del hogar y que necesitan hacer una revisión.
  • Llamadas telefónicas de empresas reconocidas para recoger datos bancarios o personales.
  • Recogida para donaciones.
  • Hacerse pasar por un falso policía o abogado.
  • Simular que tienen que entregar una carta o un paquete.
  • Venta de productos milagrosos.

¿CÓMO ESTAR PREVENIDOS?

Estas recomendaciones son específicas para la persona mayor que se encuentra en desventaja contra los delincuentes, pero también es primordial que sus familiares y allegados sepan sobre ellas y se las recuerden a sus mayores.

  • No abrir la puerta de desconocidos bajo ningún concepto, aunque parezcan empleados oficiales. Solo abrir si vienen bajo cita previa. En caso de duda, llamar a la compañía o institución antes de abrir.
  • Las viviendas con tan solo un ocupante tienden a ser un objetivo fácil. Escribir en el buzón el nombre de una persona ficticia para dar a entender que la persona no vive sola es una buena solución.
  • Llevar poco dinero en efectivo al salir a la calle y no guardar grandes cantidades de dinero en casa.
  • A la hora de sacar la pensión del banco cambiar el día y la hora cada mes, para no establecer una rutina. Y no sacarlo todo de golpe, mejor poco a poco.
  • No ceder en ofertas y descuentos jugosos y saber decir “no” ante ellas.
  • No revelar información personal por teléfono bajo ningún concepto, a no ser que la llamada la realicemos nosotros.
  • Tener siempre cerca los números de teléfono de la Policía Nacional (091), la Guardia Civil (062) o las policías autonómicas.
  • Instalar una alarma en la casa con cámara, elemento disuasorio ante ladrones y que permitirá reaccionar y tomar las medidas oportunas ante cualquier incidencia.

En todo momento debemos tener en cuenta que una persona mayor, por muy advertida e informada que esté, puede acabar siendo robada, timada o estafada, por lo que si esto ocurre debemos intentar tranquilizarla primeramente y luego, inmediatamente, denunciar.

Y si necesita proteger la vivienda de algún familiar de avanzada edad, contacte con nosotros y le ofreceremos la solución más eficaz para cuidarlo.