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Seguridad en comunidades de vecinos en verano

La seguridad en comunidades de vecinos es un tema importante que hay que tener siempre en cuenta, pero todavía más en verano. Durante la época estival quedan vacíos un mayor número de inmuebles y, al reducirse la presencia de vecinos, aumentan los delitos de robo e incluso ocupación, por eso es conveniente tomar medidas y prestar atención a los consejos sobre seguridad.

Consejos de seguridad para proteger las comunidades en verano

Instalación de cámaras de videovigilancia

Son muchas las comunidades de propietarios que ya han instalado cámaras de seguridad con el fin de proteger el acceso a las zonas comunes y poder detectar la presencia de intrusos.

Estos dispositivos tienen, además, la peculiaridad de funcionar como elemento disuasorio. Por muchos vecinos que haya de vacaciones, los delincuentes prefieren tener como objetivo fincas en las que saben que su imagen no va a ser captada.

Mantener los accesos bien cerrados

Las puertas de los portales y el portón del garaje son, con frecuencia, puntos de entrada fáciles y rápidos para los delincuentes. Ni siquiera tienen que hacer nada para forzar las puertas, son los propios vecinos los que se las dejan abiertas.

A fin de mejorar la seguridad en comunidades de vecinos es importante hacer una labor de concienciación de todos los habitantes de la finca. Destacando lo importante que es no abrir nunca a personas desconocidas que llamen al telefonillo y esperar siempre al salir y entrar hasta que la puerta del garaje o del portal estén totalmente cerradas.

Instalar buzones para publicidad en la fachada evitará que los carteros comerciales tengan que estar entrando y saliendo.

Por otro lado, se pueden hacer ajustes en las puertas para que cierren de forma automática y lo hagan, además, de forma rápida. Una buena solución son los cierrapuertas retenedores, que, además, evitan que la puerta del portal quede abierta o mal cerrada.

Establecer un control de acceso

Cada vez son más habituales las comunidades de propietarios que disponen de numerosas zonas comunes como piscina, pistas deportivas, sala de reuniones, etc.

En muchas de estas zonas, algunos vecinos se han encontrado con la desagradable presencia de personas ajenas a la comunidad que las disfrutan.

Una buena forma de evitar este tipo de abusos es delimitar los espacios comunes con vallas y establecer un control de acceso. Una sencilla tarjeta de identificación es una solución rápida y efectiva para el problema. Si se desea algo todavía más práctico, se puede regular el acceso a través de una app para el móvil.

Mejorar la iluminación de las zonas comunes

Aquellos que desean acceder de forma ilegal a una finca no suelen hacerlo nunca a plena luz del día. Esto implica que las zonas mal iluminadas pueden funcionar como un foco de atracción para los delincuentes, que se sienten seguros al saber que dispondrán de un lugar para ocultarse.

Hacer una inversión en iluminación no solo hará el inmueble menos propenso a los delitos, sino que, además, mejorará la calidad de vida de los residentes, mejorando su sensación de seguridad.

Hoy en día, gracias a las luces leds y a los sensores de movimiento se puede conseguir tener todas las zonas bien iluminadas sin necesidad de que la factura eléctrica suba demasiado.

Vigilar las marcas en el exterior

Desde hace años, los ladrones han desarrollado un código con el que marcan las viviendas. Los diferentes símbolos utilizados pueden avisar de que se trata de una vivienda vacía, de que los propietarios no están nunca por el día, de que el residente es una persona mayor que vive sola, etc.

Tratan así de identificar viviendas que son más vulnerables y en las que el acceso será más sencillo.

Este tipo de marcas suelen aparecer en los porteros automáticos, junto al timbre de cada vivienda, o bien en la fachada del inmueble.

En caso de detectar que han aparecido signos de este tipo lo mejor es proceder inmediatamente a reparar la zona dañada y avisar a la policía para que esté al tanto de lo que está ocurriendo.

Tener un portero físico

Muchas comunidades están volviendo a recuperar poco a poco la figura del portero físico o conserje. Este profesional se encarga de labores de limpieza y mantenimiento, pero también aporta seguridad a la finca.

Debido a su trabajo, el conserje conoce a todos los vecinos del inmueble, por lo que lo tiene más fácil a la hora de detectar intrusos o darse cuenta de si alguien está merodeando por el edificio.

Sistemas de seguridad avanzados

Todas estas medidas se pueden complementar con alternativas de última generación, como la contratación de vigilantes de seguridad, la instalación de pulsadores de emergencia en las zonas comunes o los sistemas de control de acceso al garaje.

Cuando se trata de seguridad en comunidades de vecinos toda precaución es poca. Combinar métodos clásicos de seguridad con los métodos más avanzados es la clave para una comunidad de propietarios realmente segura.