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claves contratar sistemas de seguridad

La elección de un buen sistema de seguridad en el hogar garantizará que los miembros de la familia puedan desarrollar su vida cotidiana sin más preocupaciones que la de ofrecer bienestar a los suyos. No se trata de invertir más o menos dinero, sino de optar por las vías que son más adecuadas para la vivienda unifamiliar o bien para la comunidad de vecinos en la que vivimos con nuestra familia.

En cuanto a las empresas sucede lo mismo. No se trata de destinar más o menos dinero del presupuesto a esta materia de protección de bienes y trabajadores, sino de destinar la partida a aquellos sistemas que más se adaptan a la actividad productiva que se desarrolla.

La buena comunicación con la empresa a la que se encargue la instalación del sistema es básica para que el experto pueda ofrecer los productos más adecuadas a lo que se desea y a lo que las características objetivas del hogar o la empresa requieran. Quizás como clientes se tiene en mente un producto que se ha visto anunciado o en una película, pero el especialista está al tanto de las últimas novedades tecnológicas y, por ello, es básico que llegue a saber qué se necesita para que ofrezca lo que más se adapte.

Aspectos a tener en cuenta en la seguridad

Uno de los factores que hay que atender es si en la ubicación en la que se desea instalar el sistema de protección, tanto sean empresas como hogares, suele haber gente o bien es un lugar al que se acude por temporadas. Así, en una segunda residencia vacacional, la vigilancia por control remoto es básica, así como cámaras que estén en contacto con agentes personales. Lo mismo ocurre en una compañía que cuenta con un almacén en el que hay productos valiosos, pero que no cuenta con personal desplazado de forma permanente. Aquí es importante disponer de un sistema que, en el caso de detectar intrusos, contacte al momento con personal que acuda al lugar en pocos minutos.

La inversión que se quiere destinar a proteger el hogar o la compañía también es clave en el momento de decidir por cual optamos. El experto en seguridad de la empresa también puede asesorar en este sentido, aunque como es lógico el cliente siempre tenga la última palabra. Si se le informa en detalle del valor de los productos que se quieren proteger en una empresa o en un hogar, eso dará una idea de a qué niveles se puede llegar y pondrá a disposición del cliente las medidas más adecuadas.

El barrio en el que está ubicada la vivienda familiar o la compañía el otro de los puntos básicos que se tienen que tener en cuenta. Si una vivienda está en una urbanización o en una comunidad de vecinos que dispone de altos sistemas de vigilancia, las medidas de protección que se instalen para cuidar a una familia deben ser muy específicas y no redundantes. En cambio, si en una finca no existen medidas de seguridad previas o se trata de una vivienda unifamiliar aislada, habrá que dedicar más medios de protección.

Lo mismo sucede en el caso de que se quiera proteger una empresa. Hay en la actualidad polígonos empresariales que disponen de medios materiales y personales en cuanto a vigilancia muy avanzados. En estos casos, lo mejor es relajarse a la hora de establecer medidas propias y centrarse en aspectos muy concretos que no alcancen a ser protegidos de forma global. Sin embargo, si una empresa está ubicada de forma independiente, se deberá aplicar a la hora de instalar un buen sistema de seguridad e incluso habría que valorar la posibilidad de contratar vigilantes que estén desplazados en la instalación de forma permanente por turnos.

Un buen sistema de seguridad es aquel que no se nota

Una máxima que hay que tener en cuenta cuando toque ponerse manos a la obra para elegir el sistema que protegerá una empresa o hogares es que el mejor es aquel que no se nota. Esto es algo especialmente importante en una compañía. Sería muy poco útil instalar en una empresa complejos sistemas de acceso que retrasen la incorporación de los trabajadores a su puesto -con la consiguiente pérdida de tiempo y de productividad- y que, además, provoquen que comiencen molestos su jornada laboral.

En este punto, el experto de la compañía de seguridad sabrá informar de las últimas novedades tecnológicas que permitan, por ejemplo, controlar al detalle a todas las personas que entran en las instalaciones de la empresa, pero sin que tengan que detenerse en la entrada. En función de lo que se desee invertir, se encontrarán soluciones muy interesantes en el mercado.

La misma afirmación se puede aplicar a la hora de instalar un buen sistema de protección en el hogar. Sería muy engorroso tener que superar varias barreras de protección cada vez que se entra o sale de una casa. O lo que es peor, colocar, por ejemplo, grandes cámaras de vigilancia que, lejos de proteger, den a los miembros de la familia y a las visitas una sensación de miedo por lo que pueda pasar. Existen medios mucho más discretos que ofrecen las mismas funcionalidades, pero sin que se hagan notar demasiado.

¿Hay que optar por un sistema estático, que no necesite mantenimiento, o bien por otro que ofrezca una protección más amplia, pero como contrapartida requiera de mejoras y controles periódicos? Esta es otra de las preguntas que se deben plantear a la hora de contratar un sistema que proteja a una familia o a una empresa. No se trata de que un sistema mejor o peor, simplemente, se debe valorar qué es lo que se necesita y ni quedarse cortos ni pasarse cuando se encuentra en el complejo proceso de decidir qué sistema se quiere emplear.

No hay que desesperarse por dedicar mucho tiempo a elegir el sistema de seguridad más adecuado para las empresas u hogares. Se trata de un tiempo muy bien invertido ya que se consigue ahorrar costes y permitirá llegar a la solución más efectiva y satisfactoria para todos.