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La Dirección General de Tráfico (DGT) comienza esta semana una campaña de vigilancia y control del transporte escolar. El objetivo es garantizar que los vehículos que prestan este servicio reúnan las condiciones técnicas y administrativas adecuadas y que los elementos de seguridad del vehículo sean acordes con la normativa vigente, así como los requisitos especiales que debe cumplir el propio conductor, como son el permiso para conducir o los tiempos de conducción y descanso. Según el Observatorio de Transporte de Pasajeros por Carretera, cerca de 17.000 autobuses (alrededor del 40% de toda la flota privada) realiza servicios de transporte escolar, desplazando a más de 280 millones de pasajeros al año.

Accidentalidad

Aunque la seguridad es la máxima prioridad de este tipo de transporte, las cifras de siniestralidad anuales reflejan que es un sector seguro, el 90% de los accidentes que se producen durante el transporte escolar tienen lugar en el momento de subir o bajar del vehículo, o justo en los instantes inmediatos, y en muchos casos se trata de atropellos causados por una distracción del menor, del conductor del transporte escolar, o de los padres. La velocidad inadecuada y las distracciones son las principales causas, por tanto, de los accidentes en los que están implicados este tipo de vehículos. Está comprobado que a 50 km/hora, que es la velocidad máxima permitida en vías urbanas, las posibilidades de que un niño sobreviva sin ninguna medida de seguridad es prácticamente nula, ni siquiera a poca velocidad se garantiza su supervivencia.

Normativa europea

A partir de 2013, todos los camiones y autobuses nuevos de la Unión Europea (UE) deben contar con un sistema de frenado de emergencia que se active automáticamente cuando detecta la posibilidad de una colisión. Durante esta campaña se prestará especial atención al uso del cinturón de seguridad en aquellos autobuses que lo tengan instalado. Según un estudio realizado por la Federación Española Empresarial del Transporte de Viajeros (Asintra), solo dos de cada cinco autocares que realizan transporte escolar (38%) llevan instalados cinturones de seguridad. La UE emitió una directiva comunitaria, por la que desde octubre de 2007 se deniega la matriculación a cualquier autobús que no lleve instalados los sistemas de retención. Un menor sin ningún tipo de retención, multiplica por 5 las posibilidades de sufrir lesiones mortales. Nueve de cada diez lesiones infantiles graves o mortales podrían haberse evitado si se hubiera utilizado este tipo de dispositivo.

Caminos escolares

Según un estudio de Attitudes el 70% de los niños no van solos al colegio, muchos optan por el transporte
escolar, otros por el vehículo privado y un número importante por realizarlo a pie o en bicicleta, sobre todo en municipios pequeños. Por este motivo y con la intención de fomentar la movilidad sostenible a edades tempranas, la DGT, en colaboración con la Federación de Municipios y Provincias, promueve e incentiva caminos escolares seguros, es decir, itinerarios básicos de ida y vuelta al colegio con las siguientes características: aceras amplias, semáforos sin luz ámbar, parada donde los padres dejen a los niños y desde ahí puedan ir acompañados de un adulto hasta el centro escolar, señalización de velocidad máxima a 30 km/hora, parking para bicicletas, policía para regular la entrada al colegio, etc.