El último Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior deja una lectura clara para cualquier propietario de vivienda, comunidad o negocio: aunque algunas modalidades de robo han bajado en 2025, la seguridad sigue siendo una prioridad real, especialmente en territorios con gran volumen de población y actividad económica como la Comunidad de Madrid. En paralelo, hay tipologías como los hurtos o la sustracción de vehículos que mantienen cifras muy elevadas, lo que confirma que la prevención sigue siendo clave.
A nivel nacional, España cerró 2025 con 2.474.156 infracciones penales, un 0,8% más que en 2024. Sin embargo, dentro de la criminalidad convencional hubo comportamientos distintos según el tipo de delito: los robos con violencia e intimidación bajaron hasta 62.061 casos (-1,5%), los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones descendieron a 104.628 (-9,1%) y, dentro de ellos, los robos con fuerza en domicilios se situaron en 74.353 (-8,3%). Por su parte, los hurtos siguieron siendo una de las tipologías más numerosas del país, con 633.888 hechos (-2,3%), mientras que las sustracciones de vehículos apenas variaron y alcanzaron 33.032 casos (+0,2%).
Madrid baja en robos, pero sigue concentrando un volumen muy alto
En la Comunidad de Madrid, la criminalidad total descendió un 1,7% en 2025, al pasar de 399.088 a 392.168 infracciones penales. También bajó la criminalidad convencional, que pasó de 325.611 a 319.670 hechos, un descenso del 1,8%. Sobre el papel, el dato es positivo, pero cuando se analiza el bloque vinculado a robos y delitos patrimoniales, se ve que Madrid continúa registrando un volumen muy relevante y se mantiene como uno de los grandes focos estadísticos del país.
En 2025, la Comunidad de Madrid registró 9.973 robos con violencia e intimidación, frente a los 11.074 del año anterior, lo que supone una caída del 9,9%. También bajaron los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones, que pasaron de 13.492 a 12.731 (-5,6%), y los robos con fuerza en domicilios, que descendieron de 8.805 a 8.380 (-4,8%). Los hurtos también se redujeron, al pasar de 117.488 a 111.153 (-5,4%). La excepción dentro de este bloque fue la sustracción de vehículos, que subió ligeramente de 6.946 a 6.982 (+0,5%).
Qué significan estos datos para particulares y empresas
Que bajen determinadas modalidades de robo no significa que el riesgo desaparezca. De hecho, el propio volumen de casos en Madrid demuestra justo lo contrario. Solo en 2025 hubo 12.731 robos con fuerza en la comunidad y 8.380 robos con fuerza en domicilios. Son cifras que reflejan una presión delictiva muy significativa sobre viviendas, negocios, oficinas, naves y locales comerciales.
Además, hay que tener en cuenta que los hurtos siguen siendo masivos. Aunque a menudo reciben menos atención que los asaltos o los robos violentos, sumaron 111.153 casos en la Comunidad de Madrid durante 2025. Este volumen convierte a los hurtos en uno de los principales problemas de seguridad patrimonial del territorio. En la práctica, esto afecta tanto a comercios como a zonas comunes, trasteros, garajes, portales o espacios de tránsito donde la oportunidad sigue siendo uno de los principales factores del delito.
Otro dato relevante es el peso que tiene Madrid dentro del conjunto nacional. La comunidad concentró en 2025 aproximadamente el 16,1% de todos los robos con violencia e intimidación de España, el 12,2% de los robos con fuerza, el 11,3% de los robos con fuerza en domicilios, el 17,5% de los hurtos y nada menos que el 21,1% de las sustracciones de vehículos registradas en todo el país. Es decir, Madrid no solo presenta un volumen alto, sino que tiene un peso especialmente importante en varias de las tipologías patrimoniales más sensibles para hogares y empresas.
España mejora en algunos robos, pero la seguridad patrimonial sigue siendo una necesidad
Si ampliamos el foco al conjunto de España, la conclusión es parecida. El país mejora en varias modalidades de robo respecto a 2024, especialmente en los robos con fuerza y en los robos en domicilio, pero sigue cerrando el ejercicio con cifras absolutas muy elevadas. Los 104.628 robos con fuerza y los 74.353 robos con fuerza en domicilios son magnitudes que justifican por sí solas la necesidad de reforzar la seguridad física y electrónica en viviendas y negocios.
También conviene fijarse en que los hurtos siguen siendo la modalidad más numerosa dentro de este bloque, con 633.888 casos en España. Aunque el dato baje un 2,3%, la cifra total sigue siendo enorme. En otras palabras, el descenso porcentual no debe interpretarse como un problema resuelto, sino como una evolución positiva dentro de un escenario todavía exigente. Lo mismo sucede con la sustracción de vehículos, que prácticamente se mantiene estable con 33.032 casos.
Para una compañía como Segurservi, este contexto permite trasladar un mensaje muy claro: la protección no debe activarse solo cuando aumenta la delincuencia, sino mantenerse como una estrategia continua. Una alarma conectada, un sistema de aviso inmediato, sensores perimetrales, videovigilancia o control de accesos no responden únicamente a picos de criminalidad, sino a una necesidad estructural de prevención.
Madrid, una ciudad donde la prevención marca la diferencia
La Comunidad de Madrid combina varios factores que explican por qué la seguridad sigue siendo una inversión prioritaria: alta densidad de población, gran movilidad diaria, concentración de negocios, abundancia de locales comerciales, urbanizaciones, oficinas y una intensa actividad en núcleos urbanos y metropolitanos. Todo ello incrementa la exposición al riesgo y hace que incluso en un año de descenso estadístico siga existiendo una demanda evidente de soluciones de protección.
En este escenario, contar con una alarma no solo ayuda a reaccionar ante una intrusión. También actúa como elemento disuasorio frente a intentos de acceso, robos oportunistas y ataques sobre inmuebles vacíos o con baja ocupación. En el caso de los negocios, además, un sistema de seguridad profesional permite reducir la vulnerabilidad en horarios de cierre, fines de semana, festivos o periodos vacacionales.
Alto volumen también en otras comunidades autónomas
Aunque Madrid es una de las referencias principales del balance, otras comunidades también ayudan a entender la dimensión nacional del problema. En Cataluña, los robos con violencia e intimidación alcanzaron 24.691 casos y los robos con fuerza se situaron en 22.700, mientras que los hurtos llegaron a 161.481, una de las cifras más altas del país.
En Andalucía, los robos con violencia e intimidación bajaron a 7.137, los robos con fuerza a 15.620 y los hurtos a 88.028, aunque la comunidad sigue presentando un volumen muy elevado en términos absolutos.
En la Comunidad Valenciana, los robos con violencia e intimidación descendieron ligeramente hasta 6.138, pero los hurtos subieron hasta 75.528, y los robos con fuerza siguieron en cifras muy relevantes con 16.744 casos.
Por su parte, Canarias mostró un comportamiento mixto: los robos con violencia e intimidación crecieron hasta 2.033 casos, los robos con fuerza bajaron levemente a 2.903 y los hurtos subieron a 28.802.
Estrategias para 2026
El Balance de Criminalidad 2025 deja un dato esperanzador: tanto en Madrid como en el conjunto de España bajan varias de las principales modalidades de robo. Sin embargo, las cifras siguen siendo lo bastante altas como para que la prevención continúe siendo esencial. Madrid cerró el año con 9.973 robos con violencia, 12.731 robos con fuerza, 8.380 robos en domicilios, 111.153 hurtos y 6.982 vehículos sustraídos. A nivel nacional, España registró 62.061 robos con violencia, 104.628 robos con fuerza, 74.353 robos en domicilios, 633.888 hurtos y 33.032 sustracciones de vehículos.
Para propietarios, familias y empresas, el mensaje es directo: no basta con confiar en la estadística general, hay que reducir la exposición al riesgo real. Y ahí es donde una solución profesional de seguridad cobra sentido. En un entorno como el madrileño, proteger una vivienda o un negocio no es una reacción exagerada, sino una decisión responsable.
Segurservi se posiciona así como un aliado clave para quienes buscan reforzar la seguridad de su hogar o su empresa con soluciones eficaces, adaptadas al contexto actual y pensadas para anticiparse a los riesgos.

